Guerra del Agua
Por agua se enfrentan Moquegua y ArequipaLos agricultores del valle de Tambo, en Arequipa, amenazaron con tomar el día de hoy la Panamericana Sur a la altura del puente Santa Rosa si las autoridades de Moquegua no cumplen con el compromiso de entregar 8 millones de metros cúbicos de agua de la presa Pasto Grande para irrigar sus cultivos. El conflicto se agravó el miércoles luego de que no llegaran a ningún acuerdo los representantes de la Junta de Usuarios del valle de Tambo e Islay con los de Moquegua. La situación es alarmante para los agricultores tambeños, siente los efectos de falta de riego. Según Arequipa, Constantinides ha incumplido un decreto supremo en el que se obliga a Moquegua a ceder 8.2 millones de metros cúbicos de agua de Pasto Grande.
http://www.laultima.com/noticia.php?id=14796&seccion=Nacional&idcategoria=4La Diablada del Agua
Moquegua niega el agua de represa Pasto Grande a Arequipa. Van 10 días. ¿Lío regional o demencial?
Al cierre de la presente edición, y a diez días del inicio de la llamada Guerra del Agua, las carreteras del sur entre Arequipa y Moquegua siguen bloqueadas por los campesinos de ambas regiones. Vehículos, comerciantes y cientos de turistas varados sufrieron los estragos de los primeros días, y ahora los mercados de Tacna, Moquegua y Arequipa están desabastecidos. El precio de los combustibles, se ha incrementado en dos soles en la Ciudad Blanca que, al no poder abastecerse desde Matarani, tiene que hacerlo desde Lima.
"Constantinides es una loca", masculló Daniel Vera Ballón, presidente de la Región Arequipa, a su salida de la Comisión de Descentralización del Congreso el lunes 24.
El conflicto regional trascendió ese día al escenario político y ya estaba claro quien estaba detrás del entuerto. Cristala Constantinides, presidenta de la Región Moquegua, no había acudido a la cita con los ministros de Agricultura y Vivienda pactada para la mañana de ese día en Palacio de Gobierno, ni a la invitación de la Comisión de Descentralización por la tarde, con la peregrina excusa de no haber conseguido vuelo.
Más bien, desde la agitada calle moqueguana se obstinaba en dar un ultimatum al gobierno: "Si no nos transfieren el Proyecto Pasto Grande en 5 días radicalizaremos nuestra lucha", dijo. Recién el martes deslizó la posibilidad de dialogar.
Mientras, Vera Ballón amenazó con una nueva paralización para el martes, esta vez en la propia Ciudad Blanca, en protesta porque la presidenta de la Región Moquegua se niega a ceder el agua de la represa de Pasto Grande al valle arequipeño del Tambo desde inicios de setiembre. La batalla de Constantinides está lejos de ser la del Peloponeso.
Las fricciones comenzaron el lunes 17. Campesinos arequipeños de la provincia de Islay, por donde cruza el río Tambo, bloquearon el kilómetro 1,039 de la Panamericana Sur denunciando que sus cultivos estaban siendo afectados por el desabastecimiento de agua. Los moqueguanos, azuzados por la presidenta regional, a su vez cerraron las vías de acceso a Arequipa desde Ilo y Matarani. "El agua es de Moquegua", exclamaba Constantinides y ahí el inicio del problema.
Ajos y cebollas
El proyecto Pasto Grande, concentrado en las alturas de Moquegua, capta agua de los ríos Vizcachas, Chilotas y Charuma para la represa (ver mapa). Esto disminuye el caudal del río Tambo, el cual alimenta a la provincia arequipeña de Islay. El descenso del flujo se agrava en los meses de estiaje que van de setiembre a diciembre, época en que por la escasez del líquido aumenta la concentración de boro, afectando los cultivos. Principalmente ajos y cebollas.
Los agricultores de este valle han salido a protestar desde el lunes 17 para que Moquegua les ceda los 8 millones de metros cúbicos de agua que, durante estos meses, les permite mantener el promedio de riego anual y la calidad del agua. Tal cantidad no es nada en comparación con la reserva de 185 millones con que cuenta el reservorio, como lo ha señalado el ex ministro de Agricultura Alvaro Quijandría. Así, el traspaso de agua venía dándose ininterrumpidamente desde 1995, cuando la represa de Tambo Grande abrió sus compuertas por primera vez. Pero este año no fue así.
Para Constantinides "el agua es de Moquegua y no hay nada que discutir", según dijo en abierta violación de la Ley de Aguas. Esta estipula que "todas las aguas son patrimonio de la nación y son bienes de dominio público inalienables e imprescriptibles. El Estado es soberano en su aprovechamiento".
El martes 16 la presidenta de Moquegua llegó a argüir que ceder el líquido a Arequipa sería imposible, pues se avecinan cuatro años de sequía en su región. Al día siguiente el Senamhi la desmintió.
El gobierno central tenía previsto transferir el Proyecto Pasto Grande el martes 25 de noviembre. Pero con el clima de protestas, Luis Thais, presidente del Consejo Nacional de Descentralización, ha reconocido que no hay garantías para el traspaso y éste ha quedado en suspenso, fantasma del arequipeñazo del 2002 de por medio. Constantinides, en el otro extremo del ring, ha impuesto un ultimátum: si no es el uno de diciembre habrá más revueltas.
El fin de la locura
El lunes 24 el ministro de Agricultura, Francisco Gonzales García, sentó su posición sobre el tema en el Congreso. Enrique Salazar, intendente de Recursos Hídricos del Instituto Nacional de Recursos Naturales, afirmó que "no existe sustento técnico ni legal que impida que Moquegua ceda agua al valle del Tambo". En efecto, el Inrena mediante un memorándum había dispuesto que Pasto Grande cediera 8 millones de metros cúbicos al año a esa zona arequipeña.
La represa aún no ha sido transferida, está bajo la administración del Instituto Nacional de Desarrollo (Inade) y el gobierno ha decidido, afirmó Thais, abrir las compuertas para que Arequipa se abastezca. Esto debe ocurrir en los próximos días.
Sin embargo, Constantinides llevando al extremo su reticencia, ha anunciado que los campesinos moqueguanos lo impedirán. Ciento sesenta hombres ya se encuentran en los alrededores. Podría ocurrir una desgracia.
Aviva un regionalismo fuera de lugar que, justo ahora, hizo explosionar los acercamientos para la consolidación de una macrorregión. El jueves 13, por las fricciones entre Vera y Constantinides, se frustró una reunión que discutiría el Eje Exportador Macrorregión Sur.
Sea cual sea el resultado de la guerra del agua, Constantinides se ha consolidado como rival de la integración y ha llevado la regionalización a la edad de piedra.
http://www.caretas.com.pe/2003/1800/articulos/diablada.html¿POR QUÉ SIGUE LA GUERRA DEL AGUA?El mal asesoramiento a nuestras autoridades propicia la promulgación de las R.M. Nº 745-2005-AG. Y R.M. Nº 758-2005-AG. que desmembró parte de la cuenca del Tambo para entregarla en administración a Moquegua; posteriormente, ante el reclamo de los agricultores de Tambo se emite la R.M. Nº 1269-2006-AG., que deja en suspenso las anteriores resoluciones ministeriales, las cuales en lugar de ser una solución, agravan el conflicto, colocando a las autoridades contra la espada y la pared, por que si se derogan los dos resoluciones Ministeriales, los agricultores de Moquegua se van a la huelga y si no se derogan, los agricultores de Tambo paralizan.
¿Qué acontecimientos críticos intensificaron o aceleraron la dinámica del conflicto?:Los involucrados en el conflicto definen su relación de oposición y de exigencias de un derecho y sus expectativas son: los de Moquegua que se mantenga en vigencia las R.M. 745 y 758, derogando la R.M. 1269, mientras que los agricultores de Tambo solicitan que se deroguen las dos R.M. 745 y 758, y ambos actores actúan independientemente de acuerdo a sus necesidades, existiendo terceras personas y grupos con intereses que quieren aprovecharse políticamente del conflicto.
¿En qué consiste el conflicto?En el manejo del recurso hídrico de los afluentes de la cuenca del río Tambo. Las críticas y quejas de los involucrados en el conflicto son: los de Tambo se quejan porque el gobierno pretende desmembrar la cuenca del Tambo y entregar el manejo de los afluentes del río Tambo a los de Moquegua, afectándolos en sus derechos, dejándolos sin sus tributarios y disminuyéndoles la disponibilidad del recursos hídrico; los de Moquegua manifiestan que gran parte de la cuenca del Tambo está en territorio de Moquegua y por tanto los recursos hídricos son de Moquegua y estando el agua en su territorio no la puedan utilizar.
Los puntos en conflicto u opuestos son la derogatoria o vigencia de las R.M. Nº 745 y 758, y dentro de esta situación, ambos coinciden en que una alternativa es la ejecución de la presa de Paltiture. A la fecha los involucrados se sienten frustrados ante sus peticiones por el supuesto atropello de sus derechos.
A mi modesto entender, y dejando de lado los preconceptos para llegar a la solución del conflicto, las autoridades deben cumplir su rol convocando a reuniones de coordinación (rota por la intransigencia de las partes), a los auténticos representantes de ambos lados, dejando de lado a los seudos “dirigentes” de frentes “representativos”, para analizar el problema y la toma de decisiones concordadas; es más, existe una alternativa de solución aceptada por las partes.
Ha llegado la hora del rubicón y quiera que la providencia ilumine de sensatez a nuestras autoridades y representantes para que reflexionando sobre el problema y con el firme compromiso de buscar soluciones, llegar a un feliz término que beneficie a ambos. Cabe recordar que el recurso hídrico es cada día más escaso no sólo en nuestra cuenca, sino a nivel mundial, por el calentamiento de la tierra, y sólo con un manejo integrado y eficiente podemos enfrentar la crisis del agua que se nos avecina cada día.
¿Cómo negociar una salida conveniente?Los últimos acontecimientos ocurridos en la provincia de Islay y Moquegua hacen presagiar que la “Guerra del Agua” está recrudeciendo y nuevamente nos enfrentamos a un gran conflicto que fue avivado con la vigencia de los tan cuestionadas Resoluciones N° 745 y 758-2006-AG.
El pueblo y sus dirigentes exigen al Gobierno la solución del conflicto y piden su inmediata intervención para dialogar y encontrar, cuanto antes, una solución concertada, pero ¿qué vamos a negociar? ¿Ya tenemos claro nuestros objetivos?
Hay que recordar que la solución no debe ser inmediatista y que con la construcción de la represa de Paltiture, que nos garantiza el agua solo para dos o tres meses en las épocas de estiaje, es una solución precaria. Si bien es cierto es importante, solo resuelve una parte del problema. Hay que tomar en cuenta que aquí se están jugando muchos intereses socio-económicos y por tanto el futuro de la provincia de Islay, y sino hagámonos unas cuantas preguntas:
- ¿Con la creación de la Autoridad Autónoma se estará dando solución al conflicto?. Cabe recordar que en el 2004 ya se creo la Autoridad Autónoma de la Cuenca Hidrográfica de Moquegua Tambo, la cual duró apenas unos meses por el desconocimiento de una de las partes. Además, a nivel nacional existen 05 Autoridades Autónomas de Cuencas de las cuales apenas una funciona regularmente.
- ¿La desmembración del área de la cuenca del Tambo por su riqueza de recursos hídricos superficiales y subterráneos, será acaso un foco de interés para el sector minero? - ¿Los beneficios o compensaciones obtenidos por el uso de los recursos e impacto ambiental, no serán para quienes administren dichos recursos o ámbitos?
- ¿Al disminuir los afluentes del Tambo, no estamos limitando el crecimiento económico de la provincia en cuanto a una mayor demanda a futuro del recurso hídrico? ¿Además, no es acaso agravar el problema al incrementarse la contaminación por cianuro (tóxico para el ser humano), cuyos niveles superan los límites permisibles de la OMS y sales, principalmente la de boro, que contaminan las aguas y disminuyen la producción agrícola?
- ¿Estamos considerando la ampliación de la frontera agrícola, industrial, poblacional, etc.? Será suficiente el embalse de 40 MMC en Paltiture para la demanda actual y futura de la provincia?
Con serenidad y sin violencia, pero con la firmeza que el caso amerita, negociemos, pero no hipotequemos el futuro de toda una provincia con soluciones inmediatistas, de aquellos seudo dirigentes que persiguen intereses personales con réditos políticos y que solo aparecen a río revuelto ¿o a río sin agua?
Deben restablecerse las condiciones hasta antes de la dación de los D.S.Nº 745 y 758-2006-AG y de acuerdo con el D.S. Nº 048-91-AG/OGA.OAD.UT y el manejo de la cuenca, así como el otorgamiento de los derechos de usos de agua, deben estar a cargo de los Gobiernos Regionales de Arequipa y Moquegua, en forma provisional y hasta mientras se restablezcan las condiciones adecuadas, salvo mejor parecer.
http://www.revistalapunta.com/cont/index.php?option=com_content&task=view&id=79&Itemid=31